Este curioso test de solo 2 preguntas revela 4 aspectos ocultos de tu personalidad

Esta curiosa técnica, conocida como ventana de Johari, fue creada por los psicólogos Joseph Luft y Harry Ingham con la intención de encontrar las cuatro áreas del yo de cada uno de nosotros.

La idea es, haciendo este ejercicio de reflexión, conocernos más a nosotros mismos y nuestras dinámicas de la vida diaria. Y, ¿sabes qué más? Solo necesitas un lápiz, un papel y honestidad.

1. Haz un hermoso cuadrado, como este

Que sea un cuadrado! No vale hacer rectángulos, círculos o rombos. Además, debes añadirle un cero en la esquina superior izquierda y un 100 en la parte superior derecha y en la parte inferior izquierda. Mantén la calma, no es tan difícil como suena.

2. Sé sincero, contesta honestamente

Ahora, es momento de hacer dos marcas en nuestro cuadrado en las escalas de 0 a 100. Para eso, necesitamos responder honestamente dos preguntas.

Escala horizontal: cuánto me importa lo que los demás dicen de mí
Escala vertical: cuánto me atrevo a decir las cosas que pienso
La idea es, a estos dos ítems, asignarles un número del 0 al 100 y marcarlo en las escalas. El primero lo marcamos arriba, en la escala horizontal. El segundo, en la escala vertical.

Básicamente tenemos que decir de las cosas que dicen los demás de nosotros, cuánto escuchamos. Si escuchas mucho, tal vez debas marcarlo en 75 u 80 %. Si no escuchas nada, en 10 o 20 %.

Lo mismo sucede con la otra pregunta: si sueles decir todo lo que crees, deberías marcar 75 u 80 %. En cambio, si sueles callarte para evitar problemas, deberías marcar un 10 o 20 %. ¡Es tu decisión!

Ten en cuenta dos cosas: no hace falta calcular exactamente la marca y no vale poner 50 %. No está comprobado, pero casi todos los que dicen 50 % mienten. En este caso, marcaré 75 % solo a efectos prácticos. Recuerda hacer las marcas de acuerdo a cómo fueron tus respuestas.

Haz las marcas de acuerdo a tus respuestas

Entonces, tu hermoso cuadrado quedará con dos marcas, como el de arriba, variando de acuerdo al número que pongas. Nuestra ventana está tomando forma, ¿verdad? Cada vez parece más una ventana.

Traza las líneas

Para finalizar, solo hace falta dividir al cuadrado en cuatro rectángulos. Para ello, tomaremos la marca de arriba y haremos una linea hacia abajo, hasta el borde inferior del cuadrado. Lo mismo haremos con la marca de la izquierda, trazando una linea hasta el borde de la derecha del cuadrado.

3. Evalúa tu resultado: esa ventana eres tú

La idea de hacer esta ventana era identificar tus cuatro áreas, como ves en el ejemplo de arriba. Básicamente, has delimitado tus cuatro áreas. ¿Te parece si las conocemos más a fondo?

Área libre
Es todo aquello de nosotros que los demás ven y nosotros conocemos. No solo muestro eso de mí, escucho lo que dicen los demás sobre eso. Esa es la parte de nosotros que todos conocen.

Área ciega
Esta área es es donde se esconde todo aquello que no queremos reconocer de nosotros mismos, como cuando los demás dicen que somos testarudos y nosotros decimos que no. Esa es la parte que los demás ven de nosotros pero que, lamentablemente, nosotros no conocemos.

Área oculta
En ella viven esos secretos o las cosas que no queremos que los demás sepan. Nosotros sabemos cuáles son, pero no se lo mostramos a los demás. Es la parte de nosotros que, como dice su nombre, se mantiene oculta.

Área desconocida
Esta es la parte que no conocemos de nosotros porque no escuchamos a los demás, y la parte que los demás no conocen de nosotros porque no se la mostramos. Entonces, ni los demás ni nosotros conocemos esa parte.

En esta misteriosa área desconocida es en donde viven nuestros sentimientos más profundos, los miedos, los traumas, los deseos del inconsciente. Para descubrir qué existe en ella es para lo que muchas personas hacen terapia. Si bien los elementos dentro de ella son desconocidos, afectan nuestras vidas de muchas formas.

¿Cómo es la ventana ideal?
Finalmente, si hiciste tu cuadrado, como lo hicimos nosotros, tendrás tu resultado. Dependiendo de tus respuestas y tus marcas, tu cuadrado tendrá una u otra área más grande que las demás. Para los psicólogos, lo más sano es tener una ventana en donde el área libre sea la más grande. Mientras más mostramos de nosotros y más nos conocemos, más libres estaremos.

No obstante, no sería sano tener un área libre del 100 %. Es natural esconder secretos o no contarle todos a los demás: la privacidad es básica en el ser humano. Lo mismo sucede con el área ciega: es natural no escuchar todo lo que dicen los demás y no conocernos a nosotros mismos al 100 %. De hecho, nunca terminarás de autoconocerte.

No obstante, tener un área ciega demasiado grande habla de que no nos conocemos lo suficiente, mientras un área oculta demasiado grande (más grande que el área visible) habla de personas que no son sinceras y a menudo mienten.

Finalmente, el área desconocida debería ser pequeña. Las áreas desconocidas demasiado grandes suelen estar asociadas a muchos problemas de salud mental en donde las personas viven detrás de una máscara y aisladas del mundo.

Ahora, si no estás conforme con tus áreas o deseas aumentar tu área visible, debes mostrar más tus sentimientos, comentar lo que crees y escuchar a los demás, sobre todo a quienes te quieren y a quienes te hacen una crítica constructiva.

Recuerda: este resultado no es definitivo. El resultado lo decides tú, con tus actitudes y los hechos. Si deseas cambiar la ventana, solo debes cambiar la respuesta a las preguntas: escucha más a los demás, habla más sobre cómo eres.