5 cosas que todas las mujeres deben hacer después de tener s3x0 y nadie les dice

La mayoría de los esquemas del aparato reproductor femenino son aburridos y se apegan poco a la realidad. Esas burdas ilustraciones en forma de ‘V’ suponen para muchas mujeres un primer y desafortunado encuentro con lo que llevan entre las piernas. La gran mayoría ni siquiera han logrado experimentar por ellas mismas o explorar con el tacto, el placer y la vista cada parte de su anatomía, cuando este mapa aparece en la educación primaria para marcar férreamente lo que existe y lo que no; delimitando cada espacio y su función.

El grueso de estos mapas corpóreos ignoran al órgano depositario del placer, esencial para una vida sexual plena de toda mujer: el clítoris. ¿Por qué razón? Porque en el presente, este tejido funciona únicamente para proveer placer.

De la misma forma, las clases de sexualidad abordan el tema con pinzas, con el temor de que alguna estudiante se levante con una duda, motivada por la curiosidad propia de esta especie y entonces sea reprendida por la salvaje osadía de enterarse más sobre el placer, la higiene, los cambios y transformaciones de su propio cuerpo.
Acaba con los tabúes que cargas en la mente sobre lo que pasa entre tus piernas y descubre cómo cuidar de tu vagina después de tener sexo:

Ve al baño

Orinar después de mantener relaciones sexuales no funciona en lo más mínimo como método anticonceptivo (pues la cavidad vaginal y los conductos urinarios son caminos distintos), pero puede ayudarte a expulsar bacterias que prevalecen en la uretra, causantes de infecciones en las vías urinarias. Procura ir al baño después del sexo y trata de orinar, aunque no tengas demasiadas ganas. Estarás limpiando el tracto urinario aún con una pequeña descarga y evitarás posibles complicaciones.

Evita lavarte con jabón

La cavidad vaginal es un órgano capaz de limpiarse a sí mismo y en sentido estrictamente biológico, la presencia de fluidos vaginales, orina o semen después del sexo es normal y no significa ningún riesgo para tu salud. Sin embargo, si decides tomar un baño, lo mejor es utilizar solamente agua sobre tu área genital. El jabón no es necesario, pero si optas por usarlo evita a toda costa los perfumados o con esencia, pues la alcalinidad podría afectar el pH vaginal y traer irritación​, resequedad o infecciones fúngicas.

Usa ropa interior de algodón

Una recomendación general para evitar contraer infecciones y mantener la salud reproductiva es utilizar panties de algodón. Después del sexo, este principio es aún más importante y cumplirlo ayudará a mantener el área vaginal fresca y ventilada. El nylon y los tejidos sintéticos están bien para la lencería y durante el sexo, pero lo mejor al día siguiente es utilizar ropa interior cómoda hecha en su totalidad de algodón.

Sigue la regla de oro

Se trata de una máxima no escrita que toda mujer debe seguir para llevar una vida sexual plena y responsable: todo aquello que no meterías a tu boca, no tiene porqué introducirse a tu vagina. Mantener un encuentro intenso y al mismo tiempo cuidar de ti es posible y sencillo. Primero están la boca y la vagina y al final, el ano. Si practicaste algún tipo de estimulación anal, evita sobremanera volver a otra cavidad, pues guarda bacterias propias de la excreción que pueden poner en riesgo tu salud sexual. Aún si tu pareja utiliza condón, es obligatorio utilizar un preservativo distinto para la penetración vaginal si previamente se practicó s3xo 4nal.

Sexo y menstruación

Si fallaste en seguir esta regla, es momento de utilizar un jabón neutro para acabar con todas las bacterias que pudieron haber llegado hasta la cavidad vaginal. En especial limpia la zona del perineo, el suelo de la pelvis que va desde la comisura inferior de los labios hasta el recto, siempre en esta dirección.

A pesar de los absurdos tabúes que existen alrededor de la práctica sexual durante el inicio del ciclo menstrual, la realidad es que puedes disfrutar de la misma forma que cuando no estás en tus días. Las recomendaciones de higiene son exactamente las mismas. Si ambos se mantienen sanos, nada malo pasará si tu pareja tiene contacto con los fluidos propios de la menstruación.

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