Esta es la razón para dejar de fumar que no te esperabas

Fumar es causa de cáncer, aumenta la presión sanguínea, envejece la piel, destruye los pulmones y debilita los huesos. Eso sólo por mencionar algunas de las consecuencias que acarrea un hábito que mata a 7 millones de personas en el mundo cada año, de acuerdo con la OMS.

El cigarro impacta prácticamente en todo nuestro cuerpo, incluso en maneras que no afectan a la salud, pero sí a la apariencia. No lo decimos sólo porque acentúa las arrugas alrededor de la boca, también tiene efectos en el cabello.

Cuando pensamos en canas, relacionamos su aparición con la edad o la genética, tal vez con el estrés de la ajetreada vida diaria. Pero el tabaquismo también puede hacer que los cabellos blancos broten de tu cabeza a un ritmo más acelerado del que marcaban tus genes.

Un estudio realizado por el Hospital de la Universidad de Jordania confirmó que este hábito dañino afecta de manera directa y evidente la producción de canas. Tener una cabellera blanca no es intrínsecamente malo, de hecho algunas personas lucen sus canas sin pena y se les ven increíbles. Pero sabemos que muchos desean retrasar su llegada por el mayor tiempo posible, y comprar otra cajetilla no es de ayuda.

Esta investigación de 2013 reunió a 207 individuos con canas que se dividieron en dos grupos: con canas prematuras y con canas que aparecieron durante la edad habitual (entre los 31 y 32 años). Los resultados obtenidos fueron concluyentes. En el grupo de canas prematuras habían más fumadores: un 40 % en comparación con un 24.7 % presente en la otra categoría.

De esta manera los especialistas establecieron que alguien adicto a los cigarrillos es dos veces y media más propenso a presentar canas antes de tiempo en comparación con alguien que no fuma.

Los investigadores de la Universidad de Jordania explicaron el porqué de este fenómeno. Cuando las células (melanocitos) que producen el pigmento del cabello (melanina) dejan de generar esta sustancia, el cabello pierde su color y se vuelve blanco o gris. Se cree que el tabaquismo aumenta la presencia de oxígeno reactivo, lo que acelera la oxidación de las células y daña a los melanocitos.

Fumar te afecta por dentro y también por fuera. ¿Esa cajetilla vale las consecuencias?