Razones por las que no debes mudarte con tu pareja

El amor es la conexión de dos almas, de dos cuerpos; de dos seres que a pesar de no ser iguales, comparten muchas cosas en común. Muchos dicen que, si bien enamorarse puede tomarte por sorpresa en ocasiones, amar sí es una decisión que tomas a plena conciencia.

Cada uno de nosotros vive el amor de diferente manera por distintas razones, ya sea por las circunstancias de vida o porque intentamos recrear nuestros más dulces sueños todos los días junto a nuestra pareja.

En la actualidad, cada vez más parejas optan por la unión libre, ya sea como una alternativa al matrimonio o como un previo a él; sin embargo, pese a que —supuestamente— vivimos en una época en que las personas tienen una mentalidad más abierta y mayor grado de tolerancia hacia lo nuevo o diferente, lo cierto es que aún es un tema de debate, sobre todo para los conservadores, religiosos o personas de otras generaciones que lo ven como inmoral.

Recientemente, navegando por la red, encontré un artículo llamado “Vivir en pareja antes del matrimonio”, de una página con tintes religiosos dirigida a un público joven.

A pesar que sentí que la mejor opción era abandonar la lectura por sus argumentos rebuscados, sin fundamentos y, en algunas partes, un tanto ofensivos para quienes no comulgan con la idea que la iglesia profesa, decidí terminar con la lectura, no sé bien si para alimentar mi tolerancia o para saciar mi curiosidad.

Es muy cierto aquella frase que dice: “De todo se aprende”, ya que “aprender” trae intrínseco el cuestionamiento, por lo que decidí tomar tres puntos que llamaron mi atención, lo cuales te invitan a no vivir en pareja antes de contraer matrimonio, si acaso, ese es tu sueño:

Las parejas viven en unión libre porque temen al divorcio (¿no seas del club?)

Según el artículo, la razón por la que el número de parejas que optan por la unión libre ha aumentado debido a los datos índices de divorcios, resulta más lógico conocerse plenamente con anterioridad para estar seguros si será acertado o no casarse. Es cierto que la mentalidad de algunas parejas es esa; sin embargo, hay muchas razones para tomar una decisión así y es imposible generalizar, pues los factores que deben tomarse en cuentas son vastos: papeleos legales, economía, hijos, seguro médico…

Las parejas que no viven juntas antes de casarse logran adaptarse mejor al matrimonio que aquellas que sí

También menciona: “numerosos estudios” comprueban que aquellos que viven juntos antes del matrimonio fracasan y las parejas que no, logran un mejor ajuste en la vida que comenzarán juntos; sin embargo, nunca mencionan qué estudios son esos o quién lo dice, lo cual pone en tela de juicio esa información. Por otro lado, la revista Journal of Marriage and Family, realizó y publicó un estudio que reveló que las parejas que viven en unión libre experimentan mayor felicidad y autoestima.

Las parejas que realmente se aman no viven en unión libre

Más adelante se menciona que la iglesia católica reprueba el sexo premarital y lo califica como promiscuo, incluso como falta de compromiso, engrandeciendo todas las cualidades del sexo y la vida en matrimonio, asegurando que “las parejas que se aman”, no se mudan juntos sin antes casarse.

Es cierto que en la actualidad algunos jóvenes viven su sexualidad sin compromiso e irresponsablemente, lo cual les puede generar conflictos emocionales y de salud; sin embargo, eso nada tiene que ver con la religión pues existen numerosas personas, entre ellas las parejas estables, que lo hacen libre y responsablemente. (quizá la Iglesia no sea la más calificada para hablar de estos temas cuando uno de sus principales problemas actuales es la pederastia).

El matrimonio y la unión libre a nivel de convivencia en pareja es lo mismo, únicamente están separadas por convenciones sociales, formalismos, creencias y costumbres, pero en ambos casos existen responsabilidades y, por supuesto, un compromiso con el otro.

Vivir en unión libre no significa que por no tener un respaldo civil o religioso puedas dejar a tu pareja en el momento que quieras, así como el matrimonio no te asegura fidelidad y compromiso incondicional con esa persona especial pues, como lo dijimos al inicio, el amor se trata de compromiso.

Es normal que tomemos partido por una de las dos y defendamos nuestra postura, pero es importante respetar el otro lado de la moneda y no generalizar, pues cada situación es diferente.

Ninguna de las dos opciones garantiza éxito o fracaso, eso depende del nivel de compromiso, confianza y, por supuesto, amor que exista en la pareja.